Me refiero a inclasificables cuando hablo de modernos, por ejemplo, tantísimos jóvenes y especialmente tantísimas jóvenes sacan su vena creativa, a veces, de manera absurda, sin fondo, solo con un triste intento de ser alguien diferente, alguien guay, alguien cool.
Todo esto me ha dado por escribirlo desde que me he hecho facebook, y he conocido esa opción de hacerme admirador de ''señoras que dicen cocreta'' por ejemplo, pero me paso el día haciéndome admirador de grupos de repulsa, contra personajes, contra cadenas televisivas, políticos, y para grupos de gente que andan por la sociedad de la manera descrita anteriormente, estilo: modernas que se compran cámaras réflex para hacer fotos de ceniceros llenos de colillas; modernos que van a sitios de modernos y dicen ''uf, esto está lleno de modernos''; gafaspasta que... modernas que van de amelie. Y efectivamente, toda esta gente existe, y a mí me da bastante tirria.
Bohemios con jersey de cuello alto, gafaspastosos, modernas ridículas de ropas desgastadas, pesados con lo que come y mea tim burton, expertos cinéfilos que veis pelis que no os gustan pero moláis por verlas, raros, cabrones, sois unos ridículos y os vais a la mierda, ala.
martes, 20 de abril de 2010
jueves, 8 de abril de 2010
Monstruos
Escribo estas líneas como desahogo, como vía de escape, y como método de relajación para que las ideas homicidas en mi cabeza disminuyan. No os asustéis, pero vengo a hablaros de un monstruo, uno de tantos que pueblan la televisión, que emerge de las radiactivas ondas televisivas lanzadas desde platós llenos de caspa, la que cae de la cabellera de ''locazas'', de alcahuetas, y de vividores, que se posa sobre sus hombros y que lucen con orgullo.
El viernes noche me vi en una difícil situación, y por X motivos tuve que tragar uno de esos programas, para que les quede claro diré que pertence a Telecinco (cadena líder en el sector del freakismo, la caspa, y la salsa rosa, o mejor marrón, por la mierda digo), y no tuve escapatoria, os lo prometo.
Ahí estaba ella, Belén Esteban, la ''princesa del pueblo'', pues de tu pueblo de mierda será, porque en ese caso me reafirmo en que yo soy de barrio. Su intervención en el programa se basaba en decir una estupidez cada diez minutos, a lo que directamente seguía un aplauso, y mis nervios se crispaban. Comentarios mal pronunciados, gritos amenazantes del tipo ''yo soy la co-presentadora de este programa, como el presentador no está aquí mando yo'' y refranes mal estructurados carentes de coincidencia con los temas (bobos e inútiles) a tragar. Y hablando de aplausos, ¿qué aplauden ustedes, marujonas y ancianos descarriados, qué aplauden? ¿simpatía? ni de coña, ¿buen humor? ni de broma, ¿inteligencia? yo sí que tengo humor eh. Quizás que su sueldo a la semana no lo ganen ustedes en años.
La Esteban se crece entre seguidores fieles, analfabetos como ella y aburridos en los sofás de sus casa. Se ve respaldada por un séquito de presentadores con pluma y colaboradores sin estudios que quieren aparentar ser periodistas, vividores de la tele y ridículas colaboradoras teñidas de rubio y secas de vagina. Ella entra en guerras con otros ''famosetes'' y a la hora de contestar mira a la cámara, con ese tabique reoperado pero desubicado, esas arrugas que han vuelto a aflorar al par de meses de operarse, y una prepotencia digna del mejor braguetazo con otro analfabeto. Así dispara, la reina de los pasillos de otra cadena mierder televisiva.
Señoras y señores, si han de tener miedo a monstruos sepan que algunos están protegidos por los vecinos que viven en el piso de encima, por parte de la tercera edad que ha perdido el poco sentido común que les quedaba, y por ese séquito de presentadores payasiles y amanerados que quieren parecer simpáticos.
El viernes noche me vi en una difícil situación, y por X motivos tuve que tragar uno de esos programas, para que les quede claro diré que pertence a Telecinco (cadena líder en el sector del freakismo, la caspa, y la salsa rosa, o mejor marrón, por la mierda digo), y no tuve escapatoria, os lo prometo.
Ahí estaba ella, Belén Esteban, la ''princesa del pueblo'', pues de tu pueblo de mierda será, porque en ese caso me reafirmo en que yo soy de barrio. Su intervención en el programa se basaba en decir una estupidez cada diez minutos, a lo que directamente seguía un aplauso, y mis nervios se crispaban. Comentarios mal pronunciados, gritos amenazantes del tipo ''yo soy la co-presentadora de este programa, como el presentador no está aquí mando yo'' y refranes mal estructurados carentes de coincidencia con los temas (bobos e inútiles) a tragar. Y hablando de aplausos, ¿qué aplauden ustedes, marujonas y ancianos descarriados, qué aplauden? ¿simpatía? ni de coña, ¿buen humor? ni de broma, ¿inteligencia? yo sí que tengo humor eh. Quizás que su sueldo a la semana no lo ganen ustedes en años.
La Esteban se crece entre seguidores fieles, analfabetos como ella y aburridos en los sofás de sus casa. Se ve respaldada por un séquito de presentadores con pluma y colaboradores sin estudios que quieren aparentar ser periodistas, vividores de la tele y ridículas colaboradoras teñidas de rubio y secas de vagina. Ella entra en guerras con otros ''famosetes'' y a la hora de contestar mira a la cámara, con ese tabique reoperado pero desubicado, esas arrugas que han vuelto a aflorar al par de meses de operarse, y una prepotencia digna del mejor braguetazo con otro analfabeto. Así dispara, la reina de los pasillos de otra cadena mierder televisiva.
Señoras y señores, si han de tener miedo a monstruos sepan que algunos están protegidos por los vecinos que viven en el piso de encima, por parte de la tercera edad que ha perdido el poco sentido común que les quedaba, y por ese séquito de presentadores payasiles y amanerados que quieren parecer simpáticos.
jueves, 4 de marzo de 2010
Mismo idioma
Me ha dado por pensar últimamente que, aunque hablo en la misma lengua que tantísima gente lo hacemos en un idioma diferente, que compartimos el castellano, unos más fino, otros más bruto, pero al fin y al cabo castellano, y a veces hablo y la gente no me entiende. Tengo un tono de voz alto, claro, y grave, pero hay gente que me mira como si estuviera hablando en otro idioma, no sé. Recuerdo a mi pequeño perro (que en paz descanse) y pienso que él me entendería, no como esa peña que me mira con los ojos como platos que parecen pensar ''no sé qué decir''. Qué rwaro.
lunes, 22 de febrero de 2010
Los nuevos publicistas
El torpón Fernando Torres demuestra que aunque mediático tiene menos carisma que un pañuelo de papel, y que resulta más comercial en foto que hablando.
La primera vez que vi este anuncio pensé: ''han pillado a un tipo y lo han hecho interpretar a un MC'', pero me he enterado de que es un MC realmente, ¿cuánto pagarán por hacer estas cosas?
La primera vez que vi este anuncio pensé: ''han pillado a un tipo y lo han hecho interpretar a un MC'', pero me he enterado de que es un MC realmente, ¿cuánto pagarán por hacer estas cosas?
sábado, 23 de enero de 2010
El fin del mundo
Una vez más lo siento, no es la primera vez que dejo a mis escasos lectores sin nada que masticar, y por supuesto no será la última.
¿Realmente se acerca el fin del mundo? pues podría ser, pero yo lo dudo. Uno enciende la tele y puede hacer bailar a los botones del mando del TDT, pero siempre acaba topando con telecinco, por ejemplo, cuya ética es comparable a la de un trozo de papel higiénico humedecido por estar posado en el suelo del wáter de un bar de mala muerte. Belén Esteban resurge y aparece mostrando un look momificado, con una cara de mentira, como sus vidas, con una nariz que parece que ha sido diseñada con la mano derecha del zurdo más cerrado. Pero mejor tener arrugas, está claro, pese al tabique descompuesto por la diabetes. Yo conozco gente con diabetes, incluso gente con diabetes que ha consumido cocaína, y no han llegado a tener ese tabique, pero bueno, que la España cateta siga riéndole las gracias y aplaudiendo el analfabetismo premiado con dinero excesivo y a mansalva como sueldo, bravo.
Dos presentadoras guapetas, jóvenes, y simpáticas comienzan un programa sentadas tras la mesa del plató, y empieza a recordarme a algo del pasado. Tras cuatro minutos de programa está claro: han cambiado el título, a las presentadoras, y le han dado un tinte jovenzano con un resultado patético... el ''tomate'' sigue en telecinco pero llamado ''vuélveme loca'', por lo demás sigue igual, quizás sea un intento de esquivar la antipatía que despertaba J.J.Vázquez, poniendo en su lugar a dos ''simpáticas'' muchachas, que con cinco minutos de programa ya me caen gordas.
La prensa del corazón ha infectado los teclados del resto de periodistas de este país, especialmente los deportivos, que han dejado la información para dar paso al comercio y al sensacionalismo, y me parece vomitivo.
Los Manolos en la cuatro son gente divertida pensarán, no se engañen amigos, ahora nadie da una noticia sin dar su opinión, y rellenar los informativos con vídeos cogidos de youtube con cuatro años de antigüedad y darlos como novedad o noticia reciente, es muy triste.
Y así mil cosas, unas igual de cutres, otras que van empeorando por segundos. Por lo tanto dudo que el fin del mundo se acerque, porque esta basura, nos la tendremos que tragar.
¿Realmente se acerca el fin del mundo? pues podría ser, pero yo lo dudo. Uno enciende la tele y puede hacer bailar a los botones del mando del TDT, pero siempre acaba topando con telecinco, por ejemplo, cuya ética es comparable a la de un trozo de papel higiénico humedecido por estar posado en el suelo del wáter de un bar de mala muerte. Belén Esteban resurge y aparece mostrando un look momificado, con una cara de mentira, como sus vidas, con una nariz que parece que ha sido diseñada con la mano derecha del zurdo más cerrado. Pero mejor tener arrugas, está claro, pese al tabique descompuesto por la diabetes. Yo conozco gente con diabetes, incluso gente con diabetes que ha consumido cocaína, y no han llegado a tener ese tabique, pero bueno, que la España cateta siga riéndole las gracias y aplaudiendo el analfabetismo premiado con dinero excesivo y a mansalva como sueldo, bravo.
Dos presentadoras guapetas, jóvenes, y simpáticas comienzan un programa sentadas tras la mesa del plató, y empieza a recordarme a algo del pasado. Tras cuatro minutos de programa está claro: han cambiado el título, a las presentadoras, y le han dado un tinte jovenzano con un resultado patético... el ''tomate'' sigue en telecinco pero llamado ''vuélveme loca'', por lo demás sigue igual, quizás sea un intento de esquivar la antipatía que despertaba J.J.Vázquez, poniendo en su lugar a dos ''simpáticas'' muchachas, que con cinco minutos de programa ya me caen gordas.
La prensa del corazón ha infectado los teclados del resto de periodistas de este país, especialmente los deportivos, que han dejado la información para dar paso al comercio y al sensacionalismo, y me parece vomitivo.
Los Manolos en la cuatro son gente divertida pensarán, no se engañen amigos, ahora nadie da una noticia sin dar su opinión, y rellenar los informativos con vídeos cogidos de youtube con cuatro años de antigüedad y darlos como novedad o noticia reciente, es muy triste.
Y así mil cosas, unas igual de cutres, otras que van empeorando por segundos. Por lo tanto dudo que el fin del mundo se acerque, porque esta basura, nos la tendremos que tragar.
martes, 6 de octubre de 2009
Las madres modernas
¿Qué tienen esas madres modernas que contemplan como sus hijos/as pequeños están a punto de caerse de un tobogán sin ser capaces de levantar su culo del banco porque marujear con otra madre es más entretenido? las que dejan a sus hijos/as poner patas arriba un local público y toquitear todo para desordenarlo, o las que ni se dan cuenta de que el cabrón de su hijo/a le está pegando hasta en el carné al hijo de la vecina. Y hablando de vecinas, ¿por qué de 20 vecinos pequeños que tengo ni un solo madre o padre es incapaz de salir al parque con ellos para que jueguen allí al fútbol en vez de joderle las plantas a mi madre y más vecinas?
Les felicito señoras, tienen ustedes un gran chocho.
Les felicito señoras, tienen ustedes un gran chocho.
jueves, 10 de septiembre de 2009
El baúl de la digital terrestre

En mi casa el TDT lo pusimos tardecillo, a un mes o menos del apagón. Una mañana me senté en el sofá pillé el mando y me dispuse a zapear, ahí aparecieron, habían regresado dos albañiles chapuzas que me hicieron reír a carcajadas hace bastantes años. Sin grandes inversiones económicas, ni moderneces sin ton ni son, ni intentando ser lo que no son, sencillamente humor. Un humor único, que a unos encanta y a otros no.
Carlos Iglesias y Ángel De Andrés interpretan a sus personajes con libertad, y se hacen gigantes de la interpretación enfundados en los dos ignorantes albañiles, con historias tremendamente sencillas, sin guiones rebuscados, sin vueltas de tuerca, sin marear al espectador. Simplemente rodeados de sus diálogos, de perlas en forma de frases mal compuestas, y la mezcla de refranes sin sentido. La buena fe de Manolo, y la caradura de Benito, más el resto del reparto, destacando también a Carmen Rossi y a Nuria González demostraron una vez más que la sencillez está llena de grandeza.
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